Una barra de café del Centro de Puebla, premiada por su interior y entre las mejores del país, atiende con un barista, dos meseros y un iPad. Este concepto le quita la fila al mostrador: el cliente pide y paga desde su teléfono, avisa que va en camino y la barra prepara para que el café llegue a tiempo — no antes, no después.
El pitch es el producto: un demo que se puede tocar pesa más que cualquier presentación.
En lugar de proponer un sistema de pedidos, Waltam lo construyó: una landing fiel a la identidad de La Cuatro — sus colores, su tipografía, sus arcos, sin una sola plantilla — y encima el prototipo operando en línea, listo para abrirse en el teléfono de cualquiera.
La mecánica reproduce la operación real del café: pago de muestra con tarjeta o efectivo al recoger, un local sin estacionamiento donde llegar a tiempo importa, y el iPad de la barra como centro de mando. El tiempo corre acelerado ×10 para que el recorrido completo quepa en un pitch.
Lo que ves abajo no es un mockup: son capturas del sistema en línea. Ábrelo en tu teléfono y haz un pedido de prueba.


El cliente arma su pedido desde el navegador — sin instalar nada — y elige pago de muestra con tarjeta o efectivo al recoger.
Al confirmar, el cliente avisa que salió y su tiempo de llegada corre en la pantalla de la barra — pensado para un local sin estacionamiento.
Cola de pedidos en vivo: cada tarjeta cuenta regresiva, avisa «preparar ahora» en el momento justo y se despacha con un toque.
Teléfono e iPad comparten el mismo estado al instante: lo que pasa en uno se refleja en el otro sin recargar la página.
Una conversación de muestra enseña cómo se vería pedir por WhatsApp; la versión real llegaría en una fase posterior con la API de WhatsApp Business.
Colores, tipografía y arcos de La Cuatro, escritos a la medida en HTML, CSS y JS — sin plantillas ni constructores.
Concepto, diseño, código e infraestructura — construido y operado por la misma persona que responde el WhatsApp.